IX
-¡Qué fresca es la sombra del plátano! De una hoja
de plátano se desprenden infinitas hojas de agua que
están descendiendo siempre. Me gustan las hojas verdes,
acanaladas, y los racimos, y los retoños unánimes,
agudos, como una bandada de peces hacia arriba. ¿Has visto el
tronco? Es un panal de agua.
Me gusta el platanar con su humedad sombría y
derribada, con su lecho en que se pudre el sol y con sus hojas
golpeadas y tranquilas. Me gusta el platanar cuando llueve porque suena
sonoramente, porque se alegra como una bestia bañándose y
saltando.
Me gusta la sombra del plátano y sus
pequeños nidos de aire, y el aire dulce y torpe aprendiendo a
volar. Me gusta tirarme en el suelo sin raíces y sentir
cómo transcurre el agua y quedarme inmóvil,
oyendo.