TE DESNUDAS IGUAL que si estuvieras sola
y de pronto descubres que estas conmigo.
¡Cómo te quiero entonces
entre las sabanas y el frío!

Te pones a flirtearme como a un desconocido
y yo te hago la corte ceremonioso y tibio.
Pienso que soy tu esposo
y que me engañas conmigo.

¡Y cómo nos queremos entonces en la risa
de hallarnos solos en el amor prohibido!

(Después, cuando paso, te tengo miedo
y siento un escalofrió.)